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05
jun

Así vive una familia de puesteros en el Pedemonte mendocino


Están a 40 minutos de la Ciudad, usan panel solar para iluminar su hogar y aseguran que en ese sitio las cosas no son tan complejas como en la urbe.

Yanina y Carlos viven hace 10 años en el Pedemonte mendocino. En el puesto más alejado de la zona, casi el último, allí se dedican a la crianza de animales. El matrimonio tiene dos hijos una niña de 8 años y un nene de un año y medio. Para iluminarse usan panel solar y para calefaccionarse, hasta hace poco, encendían fuego, ahora el municipio de Godoy Cruz les otorgó un calefón solar.

Los Navarrete aseguran que hoy y siempre eligen esa vida, alejada de la gran ciudad.

“Siempre vivimos en el campo y así somos felices. Acá las preocupaciones son diferentes a las que tienen los de allá (los de la Ciudad). Obvio que también tenemos comodidades muy distintas pero no renegamos de ello, al cotrario, uno es un animal de costumbres”, dijo a El Sol Yanina, la joven que a los 14 años decidió abandonar su casa para formar su propia familia.

La felicidad, lejos de la urbe

La vida en el campo suele ser más tranquila que en la ciudad, sin embargo, también trae aparejada varias falencias que, para los que no están acostumbrados, se transforma en un verdadero martirio. Sin embargo, para los Navarrete nada es un problema, al contrario, aseguran que eligen una y mil veces ese estilo de vida.

“Mucha gente se sorprende por nuestro modo de vida pero no entiende que acá lo que abunda es felicidad y paz. Tal vez no tengamos todas las comodidades pero igual estamos conformes”, dijo Yanina.

El día para el matrimonio arranca a las 8. Allí, luego de desayunar comienza el trabajo duro con los animales. Ellos crían cabras y chivos. “Mi marido es el que más se ocupa de los animales. En la época de la parición, en octubre, nos levantamos más temprano, pero ahora todo es más tranquilo. Igual mi trabajo está más en la casa con los chicos”, expresó la mujer.

Ellos se iluminan a través de un panel solar logrado a través del Programa de Generación de Energía Solar que otorga el municipio de Godoy Cruz, con la finalidad de promover y contribuir con el desarrollo del uso eficiente y racional de la energía.

“Para iluminarnos apelamos a la salida del sol ya que a través de ello se carga el panel. Las cosas son distintas a las que viven muchas personas, pero nos adaptamos. Por ejemplo, en mi casa recién a las 18 o 19 se enciende la TV durante unas horas y, durante ese mismo tiempo, aprovechamos para cargar el celular”, luego apagamos todo y charlamos, en la cena se conversa con la familia”, manifestó.

Uno se sorprende ante estas declaraciones pero más aún cuando la mujer refirió que hay un solo celular en la casa. Su hija de 8 años no usa computadora y menos celular. Acá se conserva lo tradicional.

En cuanto al modo que tienen para higienizarse, Yanina dijo que en eso sí sentían limitaciones ya que tenían que encender fuego para calentar el agua. “Hace unos días el municipio de Godoy Cruz nos instaló un calefón solar y nos solucionó un gran problema. Acá no hay muchas ramas por lo que teníamos que caminar mucho para encontrar palos para hacer el fuego. Ahora con el calefón optimizamos los tiempos y estamos más cómodos para bañarnos. Estamos realmente agradecidos, ahí sí sentimos que avanzamos”, contó.

Un transporte para ir a la escuela

Respecto a la escolaridad de la hija del matrimonio, la mujer aseguró que la escuela queda a 19 kilómetros de donde residen. “Tenemos una estanciera con la que llevamos a Josefina pero ahora se rompió. Por lo que conseguimos una moto y así la acercamos hasta el edificio. Luego, por la tarde, la nena viene con sus compañeros en micro que la deja a 14 kilómetros de la casa y, de ahí, caminan. Tratamos de salirle al cruce sino se cansa mucho”, expresó la madre.

Frente a esta situación, la mujer solicita a quien corresponda la posibilidad de que instalar un colectivo para que lleve y traiga a los chicos. “Es muy difícil para ellos y nosotros no contar con el servicio. Es lo único que necesitamos”, aseguró.

Turismo aventura, en el Pedemonte

Desde hace tiempo, la zona se ha convertido en un espacio interesante para realizar actividades al aire libre: caminatas, trekking, visitas guiadas. Por ello, desde la Dirección de Turismo de Godoy Cruz están capacitando a los puesteros para que sean ellos mismos los que emprendan proyectos para brindarles a turistas y mendocinos.

“No es una tarea sencilla, los lugareños son muy cerrados, pero entendemos que están abiertos al cambio y a la posibilidad de crecer económicamente. Es un trabajo que realizaremos de a poco siempre y cuando los mismos puesteros estén conformes de hacer”, dijo Jésica Simón, subdirectora de Turismo de Godoy Cruz.

Frente a esta posibilidad, Yanina aseguró que están dispuestos a escuchar las propuestas y ver en qué consiste. “No es fácil ni tampoco queremos que venga mucha gente y nos invada, acá se respira paz, silencio, pero igual consideramos que es buena la oportunidad”.

Así se vive en el Pedemonte, allí, dicen los lugareños, está la felicidad o, al menos, ellos la encontraron. Para alimentarse bajan a la Ciudad una vez por mes, compran mercadería en mayoristas y así viven. Allí es donde ellos eligen vivir hoy y siempre.

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